Historia | Ubicación e instalaciones | Formadores | Estructura humana | Espacios celebrativos | Carta del Director | Equipo Pastoral _______ Volver
El Seminario - Espacios Celebrativos

|
Toda la arquitectura del Seminario, su construcción, la forma como está diseñado y construido, lo mismo que la dignidad que tienen los espacios, tanto en los ambientes litúrgicos como en los de recreación, de vivienda y de compartir y hasta el comedor, obedece a una norma estética en donde todo está bien hecho y con materiales de primera y gran calidad. Es una aproximación a la teología de la belleza donde no se sacrifica lo transcendente por lo funcional y donde la Iglesia como cuerpo místico de Cristo, irradia su luz propia. Todo con gusto y gran dignidad como debe hacerse para acoger a seminaristas de toda raza y nación, de toda condición y para que se sientan en la mejor de las casas y en el mejor de los palacios donde Jesucristo está presente. |
Santuario de la Palabra
Uno de los lugares más importantes del seminario lo constituye “El Santuario de la Palabra”, recinto sagrado, lleno de signos y detalles significativos, como el gran vitral de murano que representa la creación, las siete columnas de la sabiduría, las siete lámparas del Apocalipsis y el gran muro de mármol signo de la muerte, que es rota por la puerta abierta del Sagrario. Aquí los seminaristas escrutan la Sagrada Escritura, la meditan en un ambiente de oración, para convertirse poco a poco, en los “Hombres de la Palabra”.
|
|
Aquí los seminaristas
escrutan la Sagrada Escritura
...para convertirse
poco a poco,
en los “Hombres de la Palabra”.
|
 |
|
|
La Capilla
"Señor, Amo la belleza de tu casa" Sal 26,8.
El espacio litúrgico de nuestra capilla no se podría entender sin la teología del Concilio Vaticano II, que él encarna en formas plásticas y estéticas. En su diseño se han conjugado Teología-Eclesiología-Liturgia y espiritualidad. |
La capilla, en cuanto su delineación se inspira en la que ha sido el modelo, la del Seminario Redemptoris Mater de Roma. Tras algunas adaptaciones y ajustes, entre ellos el acortar el espacio longitudinal y darle más amplitud y esbeltez. El espacio está adaptado para la participación activa de los fieles en la liturgia. Según esto, el espacio contribuye a facilitar la participación, claro que cada uno ocupando el puesto que la liturgia le asigna. |
Aula Magna
Sus figuras, como el resto de la pintura iconográfica, se caracterizan por el velo de tristeza y melancolía, que envuelve el misterio de la crucifixión y son cristocéntricas.
En la escena del nacimiento, la Virgen ya sabe que su hijo será crucificado. En el bautismo, el Señor presiente su posterior bautizo de sangre y en la tumba vacía, el Ángel anuncia a las mujeres, - a nosotros-, la Buena Noticia. La piedra corrida simboliza el ambón, donde se nos anuncia que Cristo Resucitado ha vencido a la muerte. Este mural es una ventana -como todo icono- que del cielo se abre (con su perspectiva invertida) y desde donde Dios se pone en comunicación con el hombre como expresión de la fe. Aparte de los signos de la pintura, la luminosidad, el color azul de la alfombra y las sillas transparentes, armonizan en un todo, plasmando así su conjunto dentro de lo que se llama la "Nueva estética". |
 |
|
|
Las Salas de Estudio
Como respuesta a la necesidad de formar espiritual y culturalmente a los candidatos al presbiterado, se han construido en este seminario, unas salas de estudio, en las cuales se enseña al seminarista de una forma existencial, para que se sienta imbuido en el año litúrgico, que es la mejor forma de hacer y aprender teología.
Su diseño responde al de una pequeña asamblea, que hace del estudio algo más que un simple aprender intelectual, dentro de un contexto litúrgico.
Una de estas salas, adornada con un icono, representa "El descenso de Jesucristo a los Infiernos", rescatando a la humanidad del sufrimiento y dando sentido a la ausencia que tiene el hombre de Dios, ayuda al alumno a entrar en el estudio dentro de un ambiente celebrativo. En ella los muebles de estudio, hablan del amor de Jesucristo a los hombres y de la dignidad y respeto que Él confiere a los que llama. |
|
|