Dentro de la formación, encuentra un lugar privilegiado y fundamental, la itinerancia. Es un tiempo de gracia en la misión, en el cual el seminarista entra en contacto con unas realidades que serán su pan cotidiano después de la ordenación.
Este tiempo puede tener una duración de 3, 4 o 5 años. Generalmente el seminarista sale a la itinerancia, interrumpiendo sus estudios, después de cuatro años de seminario terminando de cursar el cuarto semestre de teología y después de haber recibido el “Admissio ad ordines”.
La itinerancia tiene tres campos diferentes de acción;
Misión parroquia donde el seminarista acompaña a un presbítero para alimentar y difundir el amor de Cristo mediante las actividades pastorales de la parroquia.
-
Misión familia donde el seminarista acompaña a un presbítero y a una familia en un lugar donde se quiere hacer una implantatio ecclesiae mediante la presencia cristiana en medio de un ambiente descristianizado.
-
Misión itinerancia donde el seminarista acompaña a un presbítero y a un matrimonio en cualquier lugar del país para potenciar la nueva evangelización mediante el anuncio directo del kerigma.
Los lugares donde los seminaristas son enviados resultan muy diversos, al igual que Jesús, (…….) recorriendo todas las ciudades para llevar este gran anuncio. Normalmente son lugares muy desfavorecidos en principios cristianos y llenos de grandes sufrimientos a causa de la pobreza o del conflicto interno. Los seminaristas itinerantes llegan a los más necesitados de una palabra, para que les consuele y les den una esperanza de vida.
|