Preparación
como preparación a la peregrinacion de este año, vivimos la ordenación de cinco hermanos nuestros, que nos acompañaron en parte de la peregrinacion, dando las gracias a la virgen y vivendo este momento del seminario ya desde su nuevo ministerio al servicio de la iglesia.
Bogota
Al llegar a Bogota en la tarde del tres de julio, nos acogieron los hermanos de las parroquias de san Mateo, y santos Timoteo y Tito, para hospedarnos generosamente en sus casas, ellos se han incomodado para vivir y compartir unos días este espíritu peregrino del seminario. la mañana siguiente, ya en el día central de la peregrinación, y después de rezar laúdes, en la catedral primada de Colombia. Partimos hacia el santuario ubicado unas calles empedradas mas adelante, en el barrio las cruces uno de los mas antiguos de la capital, repartidos en grupos, rezando el rosario.
Los seminaristas nos aguardaban en la puerta del santuario, donde después de la llegada y los saludos de rigor nos dispusimos a ingresar, el frío calaba por las pequeñas ventanas del santuario, que contrastaban con el impactante color y ambiente colonial que se vive ahí dentro; después de celebrar la eucaristía teniendo como asamblea “los dos graneros vocacionales” dispuestos por el Señor para Colombia, el catequista de la nación, nos ha cuestionado ¿por que hemos venido a peregrinar?, ¿que buscamos?, y como eco de esto nos invitaba a recibir de Dios este misterio de Cristo, que se haga uno con nosotros, lo cual nos haría felices, todo esto vivido en medio de la comunidad Cristiana.
Villavicencio
En la mañana del domingo, a las nueve y treinta, partimos hacia la ciudad de Villavicencio, ubicada a dos horas de camino desde Bogota, esta hermosa llanura nos esperaba con su musicalidad, cultura y belleza, que se manifiesta en el sonar de las arpas, cuatro y capachos que los niños manejan a la perfección desde pequeños, lo que pudimos veificarr en las presentaciones que acompañaron la carne que nos ofrecieron.
después del almuerzo, partimos hacia la parroquia de la Sagrada Familia, en ciudad porfía, lugar de misión, donde actualmente viven dos familias en misión de las seis que hay en Colombia, además nos esperaban los hermanos que nos acogerían, la sorpresa fue la recepción con mariachis, al los que se agrego Jorge Hernando Torres, cantando sin complejos ante los mariachis y los parroquianos que estaban sorprendidos por semejante visita.
la mañana siguiente después de haber rezado los laúdes en la catedral de Villavicencio, con algunos hermanos del camino, por grupos rezando el rosario, salimos a una colina, coronada por una gran imagen de Cristo Rey, donde después de una exhortación de nuestro rector realizamos un exorcismo sobre la ciudad, como preparación para la evangelización y las vocaciones que tanto hacen falta en nuestra nacion; en la tarde visitamos un parque ecológico, apreciando la diversas especies de animales que comprometen nuestra otra Colombia, la que no esta coronada de grandes montañas sino de acacias, ya en la noche celebramos una gran eucaristía a la que asistieron todos los hermanos del camino, la que acabo con los souvenir que todos queríamos, unos buenos ponchos, y la lechona que no podía faltar.
La mañana siguiente muy temprano realizamos la misión de dos en dos, después de rezar todos juntos en la parroquia Padre Martín Román, visitamos casa por casa, los barrios vecinos preparando la evangelización en la parroquia que será llevada adelante por la familia en misión de Paolo y Analiza; al finalizar la mañana partimos hacia el municipio centro físico de Colombia, donde vivimos la emoción del coleo con los valientes y raudos vaqueros, demostrando lo mejor de lo suyo, frente un publico internacional, lo que les animo mucho para demostrar su valor; por ultimo visitamos un obelisco donde se dice queda el centro de nuestro país, y se ven las dos caras de Colombia, la montaña y la llana, la cual esta aun por evangelizar y poblar, misión que queda por hacer a las nuevas generaciones.
A Medellín...
la mañana siguiente partimos hacia Medellín, queda dentro nuestro una sensación de quedarnos en estas tierras pero el día de campo y la universidad nos espera en Medellín. |
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