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"Es cierta esta afirmación: Si alguno aspira al cargo de epíscopo, desea una hermosa obra. No descuides el carisma que hay en ti, que se te comunicó por intervención profética mediante la imposición de las manos del colegio de presbíteros. " 1 Tm 3 1; 4 14
El pasado 4 de Junio fueron ordenados dos nuevos Obispos para la arquidiócesis de Medellín: Mons. Hugo Alberto Torres Marín y Mons. Edgard Aristizabal Quintero. Estos fueron elegidos por S.S. Benedicto XVI, el 4 de Mayo del presente año. La celebración fue presidida por Mons. Ricardo Tobón Restrepo, arzobispo de Medellín, en la catedral Metropolitana. A la celebración asistieron varios obispos de las diferentes diócesis del país, se destacó la presencia del Nuncio Apostólico Mons. Aldo Cavalli y del Cardenal Mons. Pedro Rubiano Sáenz. Asistieron cerca de 200 presbíteros de la arquidiócesis, los familiares de los nuevos obispos y más de 700 feligreses, que estuvieron reunidos en iglesia para compartir juntos esta fiesta. Al final de la Ordenación los nuevos Obispos dirigieron al pueblo unas palabras, en las que agradecían al Señor el confiar a ellos esta nueva misión de pastorear su grey, y de llevar el evangelio a todos los pueblos. El Concilio Vaticano II dice que los Obispos son “los sacramentos a través de los cuales se transmite la semilla apostólica… quien los escucha, escucha a Cristo, quien los desprecia, desprecia a Cristo y al que lo envió” (LG 20). Son sucesores de los Apóstoles, son los Apóstoles que el Espíritu Santo ha enviado para enseñar, para santificar y para pastorear en nuestra Iglesia de Medellín. El Obispo es ante todo un cristiano, es decir, un hombre, que está llamado a seguir a Cristo en el camino del Evangelio. La más grande aspiración de un Obispo debe ser vivir y morir como cristiano. Lo decía San Agustín: “para Ustedes soy Obispo, con Ustedes soy cristiano”. Después de la celebración se ofreció un ágape en el Seminario Mayor de Medellín, para todos los invitados y el clero de Medellín, y así concluyó este día.
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