Detrás de la formación de un nuevo tipo de presbítero, está la mano de muchos hombres y mujeres quienes directa o indirectamente aportan su grano de arena en la formación humana, formar un hombre es quizá la misión más grande que se puede emprender, antes de ser sacerdote se es necesario ser persona, consciente del mundo que lo rodea, cimentado en valores, capaz de enfrentar el sufrimiento, probado en la fe, lleno de esperanza; para ello el Seminario Redemptoris Mater cuenta con un equipo humano, formadores, hermanos en misión, familias en misión, hermanos de parroquias que nos ayudan en todo lo que está a su alcance, quienes desde el silencio como la virgen María desempeñan sus labores.

 

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