Con el espiritu del seminario Redemptoris Mater en el que se forman misioneros para la nueva evangelización del mundo entero, dispuestos a gastar su vida en la reconstrucción del hombre de hoy.
Reavivar el fuego del espiritu es nuestro deseo, y a la vez una necesidad que nos hace gritar ¡Hay de mí si no anuncio el evangelio!